Cine & Soul: “When We Were Kings”

Si en mi anterior entrada hablaba sobre Public Enemy después de visionar un documental, he decidido comenzar una sección que relacione nuestra música favorita con el cine. Y para empezar hablaremos de un nuevo documental. El documental es un género que me apasiona y no puedo evitar rastrear cuantas más joyitas del género mejor, un trabajo que a veces es bastante arduo sobre todo debido al desconocimiento que en este país hay de dicho género. Y si además estos docus tienen que ver con la música mejor que mejor.

En este caso en concreto hablaremos de música, mezclada con un tema muy cinematográfico: el boxeo. Con estos ingredientes, ¿que puede fallar? Pues vamos a ello.

Primero pongámonos en situación: 1974, Muhammad Ali, antiguo campeón de los pesos pesados estáen busca de recuperar el título que le fue arrebato al ser encarcelado por negarse a ser reclutado por el ejército para ir a Vietnam.

_40466241_ali_foreman_1_300

Don King es un emergente hombre de negocios y promotor de boxeo que quiere dar un golpe de mano y montar uno de los más grandes espectáculos de boxeo de la historia. Como no tiene fondos para organizarlo, se pone a buscar algún gobierno que quiera financiar el evento y así dar publicidad a su país.

Mobutu Sese Seko, dictador del Zaire (actual Republica del Congo), decide patrocinar el combate y Don King, haciendo gala de su ingenio empresarial (y de mucha jeta), decide convertir el asunto en una celebración de la “negritud”, en una demostración de “Black Power”, mezclando el combate de Alí con el actual campeón, George Foreman, con las músicas soul y africana, y para ello llevó a Kinshasa (capital del Zaire) a algunas de las más grandes estrellas de la época.

Ali era el símbolo de la América negra que luchaba por su importancia en una sociedad que trataba de ignorarlos y de proscribirlos. Alí, gran bocazas, habia hecho multitud de declaraciones públicas en contra del gobierno y de la guerra de Vietnam, hasta el punto que dió con sus huesos en la carcel por declararse objetor y negarse al reclutamiento. Esto le convirtió en un símbolo del “Black Power” y su aspiración al título del Campeonato del Mundo de los Pesos Pesados era compartida por toda la población negra.

Frente a él Foreman, gran boxeador, involuntariamente acabó encarnando la figura del “Tio Tom”, del negro adaptado al sistema y dominado por este, por lo cual se convirtió en el objetivo de las críticas de Alí y el personaje odiado por todos. Don king supo manejar habilmente esta idealización del combate y terminó utilizando las reivindicaciones raciales como propanganda para el evento.

Este espectáculo llamado  “Rumble in the Jungle” acabaría juntando en Kinshasa, cpital de la antigua república del Zaire, a los boxeadores con algunas de las más importantes estrellas del soul-blues de la época (James Brown, B.B. King, The Crusaders, The O’Jays, …), con estrellas de otra vertiente de la música negra de la época como eran los ritmos portorriqueños y afrocubanos (Celia Cruz, Fania All Stars, Ray Barreto…) e incluso músicos y bailarines africanos, convirtiendo el festival en algo así como un Woodstock de la negritud y una reivindicación del orgullo racial y de la fraternidad negra en el mundo.

when-we-were-kingsDos documentales inmortalizan este increíble hecho histórico: el recientemente estrenado “Soul Power”, aún no estrenado en España y el cual espero con ansia, que se centra principalmente en la música; y por otra parte el magnífico documental “When We Were Kings”, dirigido por León Gast y que enfoca primordialmente en el combate, sin desmerecer todo lo que se refiere al festival musical.

Un James Brown exultante, con bigote, en la cumbre de su fama fue el cabeza de cartel de un festival por el que un servidor mataría por haber presenciado y vivido. B.B.King, The Spinners, The O’Jays, The Crusaders, The Pointer Sisters, Bill Whiters, Celia Cruz, Ray Barreto y su orquesta, Fania All Stars, Myriam Makeba, la lista de artistas es increible. Como anécdota decir que estuvo a punto de ocurrir una catástrofe ya que James Brown quería que todos los artistas fuesen en un mismo avión, sin darse cuenta de la cantidad de equipo que tenia que movilizar cada uno de ellos, haciendo que el avión tuviese un terrible exceso de carga que estuvo a punto de producir una tragedia. Afortunadamente llegaron a Zaire sin problemas y no se perdieron de una sola vez tantos grandes talentos del mundo de la música.

707fix491tffsoulpowerEl hecho de que los boxeadores estuviesen largo tiempo en Zaire para aclimatarse y entrenar hizo que todo el planeta tuviese la mirada puesta en lo que allí ocurría, en la preparación del evento, en los entrenamientos de  Alí, corriendo por las calles de Kinshasa con los niños corriendo a su lado y gritando “Alí Bumayé” (Alí mátale), y en el gran concierto que allí se llevó a cabo.

El documental cuenta con detalle y con grabaciones de la época como se desarrolló el todo el festival, el combate, la preparación. Las imágenes de época son impagables y ver a Alí con James Brown, ver al loco de Don King inventándose excusas sobre la marcha para el retraso del combate, escuchar las salida de tono de Alí, es algo que no tiene precio.

Si además eres aficionado al boxeo, el combate es espectacular. Ver comuhammadali_georgeforemanmo Alí se dio cuenta que el enfrentamiento directo le llevará a la derrota y decide cambiar de estrategia. Durante siete asaltos, Alí decidió encajar un golpe tras otro protegiéndose la cara, aguantando el tirón dejando que Foreman acabase agotado para, en el octavo asalto, conectar una brutal combinación que dejó a Foreman fuera de la circulación y sin el título que por fín volvió a las manos de su antiguo dueño.

Narrado de manera magistral, el documental nos deja unas impactante imágenes del combate, round a round, dándonos la sensación de estar presenciando una hazaña épica de proporciones inigualables.

Cine, historia, boxeo y la mejor música del mundo. Todo esto se condensa en este documental. Espectacular. Debéis verlo. Y se puede complementar con la película “Alí” de Michael Mann en la que este combate se convierte en el clímax del film. Muy recomendable.

Escuchando: The Sweet Vandals – Good Thing


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies

Pin It on Pinterest